Disfunción eréctil: causas y cómo mejorar la erección
A cualquier hombre le puede fallar alguna vez, pero si las dificultades de erección se repiten, conviene no callarlas y buscar la causa. A menudo está en los vasos sanguíneos, el peso, el sueño o el estrés, y mucho se puede cambiar por uno mismo. Te contamos qué ayuda con la disfunción eréctil, lo que popularmente se llama impotencia, cuándo hace falta el urólogo y por qué es importante revisar el corazón.
Disfunción eréctil o impotencia: cuándo es un problema
Cuando se habla de potencia sexual se suele pensar en la capacidad del hombre para tener relaciones: el deseo (libido), una erección suficiente y la capacidad de mantenerla. Los médicos hablan de disfunción eréctil cuando la erección, de forma repetida, no basta para una relación sexual satisfactoria. En la calle se sigue llamando impotencia, una palabra que asusta más de la cuenta: hoy hay muchas formas de tratarla.
Un fallo aislado después del alcohol, de un día agotador o de una discusión no es una enfermedad. Conviene mirarlo más a fondo si las dificultades se repiten durante semanas o meses, si la erección es más débil, se pierde pronto o solo aparece en ciertas situaciones.
Es importante distinguir qué ha cambiado: si ha bajado el deseo, si se ha debilitado la erección o si la eyaculación llega demasiado pronto. Son problemas distintos, con causas distintas, y de la respuesta depende qué puede ayudar.
Con la edad, los problemas de erección son más frecuentes, pero la edad por sí sola no es una condena: muchos hombres siguen activos sexualmente a edades avanzadas, y en los jóvenes las dificultades suelen venir del estrés y del estilo de vida.
Disfunción eréctil: causas más frecuentes
La erección es el trabajo conjunto de los vasos sanguíneos, los nervios, las hormonas y la mente. Un fallo en cualquiera de estos eslabones puede debilitarla.
| Grupo de causas | Ejemplos |
|---|---|
| Vasculares | Aterosclerosis, tensión alta, colesterol alto |
| Metabólicas | Diabetes, sobrepeso, sobre todo la grasa abdominal |
| Estilo de vida | Tabaco, alcohol, sedentarismo, dormir poco, apnea del sueño |
| Hormonales | Testosterona baja (menos deseo, cansancio), enfermedades del tiroides |
| Medicamentos | Algunos medicamentos para la tensión, antidepresivos y otros: no los dejes por tu cuenta, háblalo con el médico |
| Psicológicas | Estrés, ansiedad, depresión, miedo a fallar, problemas de pareja |
| Nervios y lesiones | Operaciones de los órganos de la pelvis, también de la próstata, lesiones de la columna, enfermedades neurológicas |
También pesa el cansancio: los turnos largos, el trabajo nocturno y la falta crónica de sueño reducen tanto el deseo como la calidad de la erección.
A menudo las causas son varias: por ejemplo, los cambios en los vasos provocan el primer fallo, y el miedo a que se repita consolida el problema. Si además notas ganas frecuentes de orinar o molestias en el periné, lee también el artículo sobre los síntomas de la prostatitis.
Erección y corazón: por qué revisar los vasos
Las arterias del pene son más finas que las del corazón. Cuando la aterosclerosis empieza a estrechar los vasos, a menudo se nota antes en la erección que en el corazón. Por eso la disfunción eréctil puede ser una señal temprana de enfermedad del corazón y de los vasos, a veces años antes de una angina de pecho o de un infarto.
Si la erección se ha debilitado, sobre todo a partir de los 40 años, y además fumas, tienes sobrepeso, diabetes o la tensión alta, pide a tu médico de cabecera una revisión cardiovascular: tensión, glucosa, colesterol, peso y, si hace falta, un electrocardiograma. Si ya tienes una enfermedad del corazón, pregunta al cardiólogo qué esfuerzo, también el sexual, es seguro para ti. Una revisión así no solo ayuda a la erección: también sirve para descubrir a tiempo enfermedades serias.
Los hombres van al médico mucho menos que las mujeres y a menudo callan durante años los problemas de erección. Sin embargo, justo este síntoma lleva muchas veces a unas pruebas que descubren tensión alta, diabetes o colesterol alto, y tratarlos ayuda con el tiempo también a la erección.
Cómo mejorar la erección de forma natural
El estilo de vida influye directamente en la erección: todo lo que hace que los vasos funcionen mejor ayuda también en la cama.
- Muévete. La actividad aeróbica regular, como caminar a paso ligero, correr, nadar o montar en bici, 30–40 minutos varias veces por semana, mejora la erección en los hombres que antes se movían poco.
- Pierde peso. Adelgazar cuando hay obesidad mejora la función eréctil y reduce el riesgo de diabetes.
- Deja de fumar. El tabaco daña los vasos, y al dejarlo su estado mejora.
- Limita el alcohol. Una copa puede desinhibir, pero varias debilitan la erección, y el abuso habitual baja la testosterona.
- Duerme lo suficiente. Dormir 7–9 horas es necesario para una producción normal de testosterona; roncar fuerte con pausas de la respiración es motivo para consultar al médico.
- Entrena el suelo pélvico. Los ejercicios de estos músculos, los que se contraen para cortar el chorro de orina, ayudan a mantener la erección.
- Mantén a raya la tensión y el azúcar si tienes hipertensión o diabetes: así proteges los vasos y los nervios.
- Nada de esteroides anabolizantes ni abuso de bebidas energéticas: los esteroides frenan la producción de tu propia testosterona, y después la erección puede quedar débil durante mucho tiempo.
Si después de salidas largas en bicicleta se te duerme el periné, elige un sillín más ancho o con hueco central y haz pausas.
Alimentación y complementos para la erección
No existe un verdadero «alimento afrodisíaco», pero la alimentación que cuida los vasos también ayuda a la erección. La dieta mediterránea, con verdura, fruta, cereales integrales, legumbres, pescado, frutos secos y aceite de oliva, se asocia a una mejor función eréctil. Mejor reducir las carnes procesadas, los dulces y la comida basura: el exceso de azúcar lleva con el tiempo al sobrepeso y a la diabetes, y la diabetes daña los vasos y los nervios de los que depende la erección.
Algunos nutrientes son especialmente importantes para la salud masculina: el zinc contribuye a la fertilidad normal y al mantenimiento de niveles normales de testosterona en sangre, y la L-arginina y la L-citrulina son aminoácidos a partir de los cuales el organismo obtiene óxido nítrico, importante para el tono de los vasos sanguíneos.
En la sección «Potencia» encontrarás Erovitan, un complemento alimenticio para hombres. Cada cápsula lleva extractos de tribulus (Tribulus terrestris), serenoa, maca, ginseng y ginkgo, L-arginina y L-citrulina, zinc, selenio y vitaminas C, E, B3 y D3. El extracto de ginseng contribuye a mantener una función sexual normal, y el de tribulus apoya la libido. Los adultos toman 2 cápsulas al día; el envase contiene 20. El complemento apoya la salud masculina, pero no sustituye las pruebas si las dificultades de erección se repiten. Si tomas medicamentos o tienes alguna enfermedad crónica, consulta con el médico antes de tomar cualquier complemento.
Las pastillas para la disfunción eréctil se compran solo en la farmacia, con receta y después de consultar al médico: las que se venden en webs poco fiables pueden llevar dosis desconocidas y son peligrosas para el corazón.
Estrés, ansiedad y pareja
Las causas psicológicas son especialmente frecuentes en los hombres jóvenes. Basta un fallo para que aparezca el miedo a que se repita, y la tensión y el estar pendiente de uno mismo frenan la excitación: se crea un círculo vicioso.
- Habla con tu pareja: una conversación abierta quita presión y sentimiento de culpa a los dos.
- Quita a la intimidad el aire de «examen»: las caricias sin el objetivo de llegar sí o sí al coito reducen la ansiedad.
- Reduce el estrés en general: sueño, deporte, descanso, menos trabajo por la noche.
- No te compares con las películas para adultos: son un montaje, no la norma, y las comparaciones solo aumentan la ansiedad.
- Acude a un psicólogo o a un sexólogo si la ansiedad no se va: en estos casos la terapia cognitivo-conductual y la terapia de pareja ayudan mucho.
- Si tu pareja también tiene dificultades, como dolor, sequedad o falta de deseo, habladlo juntos y no tengáis reparo en ir al médico los dos.
Una pista de que la causa es sobre todo psicológica: las erecciones de la mañana y de la noche siguen apareciendo, y las dificultades solo surgen en ciertas situaciones. Pero la conclusión la saca el médico: a menudo las causas psicológicas y físicas se mezclan.
Cómo trata el médico la disfunción eréctil
Con los problemas de erección puedes ir a tu médico de cabecera o al urólogo (andrólogo). El médico te preguntará por las molestias, el estilo de vida y los medicamentos que tomas, te medirá la tensión, valorará el peso y, si hace falta, pedirá análisis: glucosa, colesterol, testosterona por la mañana. No hay de qué avergonzarse: para el médico es una conversación normal, y unas respuestas claras ayudan a encontrar la causa.
El tratamiento se elige según la causa:
- cambios en el estilo de vida y tratamiento de la diabetes, la tensión alta y el colesterol alto;
- pastillas del grupo de los inhibidores de la PDE5, con receta y después de valorar la salud del corazón; nunca se combinan con nitratos (los medicamentos para la angina de pecho);
- dispositivos de vacío, inyecciones en el pene u ondas de choque de baja intensidad, según lo que indique el especialista;
- tratamiento con testosterona, solo si se confirma que falta;
- psicoterapia y ayuda de un sexólogo.
Los métodos se pueden combinar, y si el primero no funciona, el médico propone otro: dar con el tratamiento adecuado es un camino normal, no una señal de que «no hay nada que hacer».
Prepara la consulta: piensa cuándo empezaron las dificultades, si sigues teniendo erecciones por la mañana, qué medicamentos tomas y cuánto fumas y bebes. Si te cuesta hablar de ello, escribe las respuestas antes. No tomes pastillas que le funcionaron a un amigo: lo que es seguro para él puede ser peligroso para ti.
Cuándo ir al médico enseguida
Llama al 112 si:
- durante una relación sexual o un esfuerzo aparecen dolor, opresión o ardor en el pecho, falta de aire, palpitaciones fuertes o sudor frío: para y pide ayuda;
- la erección dura más de 4 horas y no cede (priapismo): sin atención urgente, los tejidos del pene pueden dañarse;
- de repente se duermen el periné y la cara interna de los muslos, aparece debilidad en las piernas o cuesta orinar o controlar las heces: son señales de compresión de los nervios en la columna.
Si has tomado pastillas para la erección y durante la relación te ha empezado a doler el pecho, díselo siempre a los sanitarios: de eso depende qué medicamentos te pueden dar.
Al urólogo pronto si aparecen dolor, una curvatura o un bulto duro en el pene, si las dificultades empezaron después de un golpe o de una operación, o si la erección se ha debilitado de golpe, sin motivo aparente. Y si tienes diabetes o la tensión alta, o fumas, y notas que la erección falla, pide cita con tu médico de cabecera y que te revisen el corazón.
Preguntas y respuestas
¿A qué edad se debilita la erección?
No hay una edad concreta. Con los años los problemas de erección son más frecuentes porque los vasos envejecen y baja la testosterona, pero muchos hombres tienen una vida sexual activa pasados los 60 o los 70. En los jóvenes, las dificultades suelen deberse al estrés y al estilo de vida.
¿Qué alimentos ayudan a la erección?
No hay un alimento que la mejore al momento. Ayuda la alimentación que cuida los vasos: verdura, fruta, frutos secos, pescado, legumbres, cereales integrales y aceite de oliva, junto con ejercicio y un peso saludable.
¿El alcohol afecta a la erección?
Sí. Mucho alcohol debilita la erección esa misma noche, y el abuso habitual daña los nervios y el hígado y baja la testosterona.
¿Qué hacer con la disfunción eréctil a partir de los 50?
Revisa la tensión, la glucosa y el colesterol, muévete más, pierde los kilos de más, deja de fumar y duerme lo suficiente. Si las dificultades siguen, acude al urólogo: hoy hay muchos tratamientos, que se eligen a la medida de cada hombre.
¿A qué médico ir por impotencia?
Al médico de cabecera o al urólogo (andrólogo). Si la causa es el estrés o la pareja, ayudan el psicólogo o el sexólogo.
¿Sirven los complementos para la erección?
Los complementos alimenticios con extractos vegetales, zinc y aminoácidos apoyan la salud masculina junto con una buena alimentación. Si la erección se debilita de forma continuada, hace falta una revisión médica para no pasar por alto problemas de los vasos y del corazón.