Prostatitis: qué es y síntomas de la próstata inflamada
La prostatitis es la inflamación de la próstata o un dolor prolongado en su zona. Puede aparecer a cualquier edad, empezar de golpe, con fiebre, o alargarse durante meses. Aquí verás qué síntomas da la próstata inflamada, en qué se diferencia de la hiperplasia benigna de próstata, cómo se diagnostica y se trata y qué señales exigen ayuda urgente.
¿Qué es la prostatitis?
La próstata es una glándula pequeña, más o menos del tamaño de una nuez. Está debajo de la vejiga, rodea el primer tramo de la uretra, el conducto por el que sale la orina, y produce una parte del líquido del semen.
Alrededor de la próstata pasan muchos nervios y los músculos del suelo pélvico, así que el dolor de la prostatitis no se queda en un punto, sino que se extiende al periné, las ingles, los testículos y la zona lumbar. Por eso hay hombres que van de un médico a otro durante bastante tiempo antes de relacionar sus molestias con la próstata.
La prostatitis es la inflamación de la próstata o un dolor que se atribuye a ella. Afecta a hombres de cualquier edad, más a menudo jóvenes y de mediana edad: en los menores de 50 años es uno de los motivos más frecuentes de consulta al urólogo. No es lo mismo que la hiperplasia benigna de próstata, el aumento de tamaño de la glándula que llega con la edad, ni que el cáncer de próstata.
Algunos casos los causan bacterias, y entonces ayudan los antibióticos. Pero en la prostatitis crónica, la mayoría de las veces no se encuentra ninguna infección: se habla entonces de síndrome de dolor pélvico crónico, que se trata de otra manera.
Prostatitis: síntomas de la próstata inflamada
Los síntomas de la prostatitis se dividen en tres grupos:
- Dolor en el periné (entre el escroto y el ano), en la parte baja del vientre, encima del pubis, en los testículos, en el pene, en la zona lumbar o en el recto; dolor al eyacular o después.
- Orina: ganas frecuentes de orinar, también por la noche, escozor o dolor, chorro débil o entrecortado, cuesta empezar a orinar, sensación de no vaciar del todo la vejiga.
- Sexualidad y bienestar: erección y deseo más débiles, molestias después de las relaciones sexuales, cansancio, ansiedad y mal sueño por el dolor continuo.
La prostatitis bacteriana aguda empieza de repente: fiebre alta, escalofríos, dolores por todo el cuerpo, dolor fuerte en la parte baja del vientre y en el periné, y orinar duele y cuesta. Con estos síntomas hay que ir al médico ese mismo día.
La prostatitis crónica es cuando los síntomas duran 3 meses o más. El dolor va y viene, normalmente sin fiebre. Las recaídas duran días o semanas, y entre una y otra las molestias casi desaparecen. El dolor constante y las ganas frecuentes de orinar agotan y estorban en el trabajo, en el sueño y en la vida sexual: también eso hay que contárselo al médico.
Molestias parecidas las dan también las infecciones de orina, las infecciones de transmisión sexual, los cálculos y la hiperplasia benigna de próstata, así que quien aclara la causa es el médico.
Tipos de prostatitis
Los urólogos distinguen cuatro tipos de prostatitis:
| Tipo | Cómo se manifiesta | Cómo se trata |
|---|---|---|
| Bacteriana aguda | Empieza de golpe: fiebre, escalofríos, dolor, cuesta orinar | Antibióticos, a veces en el hospital |
| Bacteriana crónica | Infecciones de orina repetidas por la misma bacteria, dolor moderado | Un tratamiento largo con antibióticos elegidos según el cultivo de orina |
| Prostatitis crónica o síndrome de dolor pélvico crónico | Dolor en la pelvis y el periné durante 3 meses o más, problemas al orinar, no se encuentra infección | Varios métodos a la vez: medicamentos para orinar mejor y para el dolor, fisioterapia del suelo pélvico, apoyo psicológico |
| Inflamatoria asintomática | Sin molestias; la inflamación se descubre por casualidad, por ejemplo en un estudio de fertilidad o por un PSA alto | Normalmente no se trata |
El tipo más frecuente es el síndrome de dolor pélvico crónico.
Próstata inflamada: causas
- Bacterias. Casi siempre son bacterias intestinales que llegan a la próstata desde la uretra. El riesgo es mayor con las infecciones de orina y después de una sonda, una cistoscopia o una biopsia de próstata.
- Infecciones de transmisión sexual. En los hombres sexualmente activos menores de 35 años son una causa frecuente de inflamación aguda, por eso el médico suele pedir pruebas para descartarlas. El preservativo reduce este riesgo.
- Síndrome de dolor pélvico crónico. No tiene una causa única. Influyen la tensión de los músculos del suelo pélvico, la irritación de los nervios, una inflamación anterior, el estrés y la ansiedad: aumentan el dolor, y el dolor, a su vez, aumenta la tensión.
- Qué empeora los síntomas. Muchos hombres notan que las recaídas llegan después de muchas horas sentados en el coche o en la oficina, de salir en bicicleta, de coger frío, del alcohol, de las comidas picantes o del estrés. Conviene apuntarlo y comentarlo con el médico.
Prostatitis o hiperplasia benigna de próstata: diferencias
La prostatitis se confunde a menudo con la hiperplasia benigna de próstata (HBP), porque las dos dificultan la micción. La HBP es el aumento de tamaño de la glándula que llega con la edad: crece despacio y aprieta la uretra. No es un cáncer.
Con la próstata agrandada, las molestias llegan poco a poco, a lo largo de años: el chorro pierde fuerza, cuesta que empiece, se corta y vuelve a salir, y al final gotea; hay que levantarse por la noche a orinar, las ganas son frecuentes y a veces urgentes, y queda la sensación de no haber vaciado la vejiga. Normalmente no duele.
| Señal | Prostatitis | Hiperplasia benigna de próstata |
|---|---|---|
| Edad | Cualquiera, más a menudo jóvenes y mediana edad | Normalmente a partir de los 50 años |
| Comienzo | De golpe en la forma aguda, a rachas en la crónica | Lento, a lo largo de años |
| Dolor | Síntoma principal: periné, bajo vientre, eyaculación | Normalmente no |
| Orina | Ganas frecuentes y dolorosas | Chorro débil, levantarse por la noche, sensación de vaciado incompleto |
| Fiebre | Puede haberla en la forma aguda | No |
Las dos cosas pueden ir juntas: un hombre mayor con la próstata agrandada también puede tener una prostatitis. Si el chorro se ha ido debilitando poco a poco, a lo largo de años, hace pensar en la HBP; el escozor, el dolor y la fiebre hacen pensar en una prostatitis. Quien lo aclara con seguridad es el urólogo.
Si las molestias de la HBP son leves, muchas veces basta con vigilarlas. Ayuda beber menos por la noche y tomar menos café y alcohol, que estimulan la vejiga. Si orinar cuesta cada vez más, el urólogo puede proponer medicamentos que relajan los músculos alrededor de la uretra o que reducen poco a poco el tamaño de la próstata y, en los casos más avanzados, una intervención, que hoy a menudo se hace a través de la uretra, sin cortes.
El cáncer de próstata en sus primeras fases no suele dar síntomas. A partir de los 50 años, o antes si tu padre o un hermano lo han tenido, conviene hablar con el médico sobre el análisis de PSA.
Diagnóstico y tratamiento de la prostatitis
Puedes empezar por tu médico de cabecera en el centro de salud: con una prostatitis aguda, a menudo él mismo pone el tratamiento, y con molestias crónicas o poco claras te deriva al urólogo. Las pruebas suelen incluir:
- preguntas sobre los síntomas, a veces un cuestionario para valorar el dolor y la micción;
- un análisis y un cultivo de orina, para encontrar la bacteria y elegir el antibiótico;
- una exploración con un tacto rectal suave, que permite notar la forma y el tamaño de la próstata;
- pruebas de infecciones de transmisión sexual, si hay motivo;
- una ecografía de la vejiga y la próstata con el control de la orina que queda en la vejiga y, a veces, una flujometría, que mide la fuerza del chorro;
- a veces el PSA: con la inflamación sube durante un tiempo, así que se repite después del tratamiento.
En la prostatitis crónica, las pruebas sirven también para descartar otras causas del dolor pélvico y de los problemas al orinar: cálculos, un estrechamiento de la uretra, enfermedades de la vejiga o del recto.
Prepara la consulta: durante unos días apunta cuántas veces y cuándo orinas, dónde y cuándo te duele, qué empeora y qué alivia el dolor, y haz una lista de los medicamentos que tomas. Así al médico le resulta más fácil elegir las pruebas.
El tratamiento de la prostatitis depende del tipo. La bacteriana aguda se trata con antibióticos durante varias semanas; con fiebre muy alta o si no se puede orinar, en el hospital. La bacteriana crónica necesita un tratamiento más largo. Los antibióticos se toman hasta el final, aunque a los pocos días ya te encuentres mejor. En el síndrome de dolor pélvico crónico, el médico combina varios métodos: medicamentos que facilitan la micción, analgésicos, fisioterapia del suelo pélvico, manejo del estrés y, a veces, la ayuda de un psicólogo. En la prostatitis aguda no se hace masaje prostático: duele y puede extender la infección.
También ayuda el estilo de vida:
- moverse con regularidad: caminar, nadar, estiramientos;
- hacer pausas si trabajas sentado y usar un cojín blando; en bicicleta, un sillín con hueco central;
- un baño de asiento templado cuando el dolor aumenta;
- ejercicios para relajar el suelo pélvico, que enseña un fisioterapeuta especializado;
- beber lo suficiente durante el día y evitar lo que, por experiencia, empeora los síntomas: alcohol, picante, café cargado;
- dormir bien y reducir el estrés, porque la ansiedad aumenta mucho el dolor pélvico.
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¿Se puede prevenir la prostatitis?
No hay forma de protegerse del todo de la prostatitis, pero sí se puede reducir el riesgo de inflamación bacteriana y de recaídas:
- bebe lo suficiente y no aguantes mucho tiempo las ganas de orinar;
- trata enseguida las infecciones de orina, sin esperar a que se pasen solas;
- usa preservativo con parejas nuevas y hazte las pruebas de infecciones de transmisión sexual;
- después de una biopsia de próstata, una cistoscopia o una sonda, vigila la fiebre, y si aparecen escalofríos, llama enseguida al médico;
- muévete más, haz pausas cuando pases mucho rato sentado y no cojas frío, si has notado que eso te provoca recaídas.
Una vida sexual regular no perjudica en la prostatitis crónica. Si eyacular te duele, díselo al urólogo: es uno de los síntomas que tiene en cuenta para elegir el tratamiento. Sobre la erección y el deseo, lee el artículo «Disfunción eréctil: causas y cómo mejorar la erección».
Cuándo ir al médico urgentemente
Llama al 112 o ve a urgencias si:
- no consigues orinar nada y aumentan el dolor y la tensión en la parte baja del vientre: es una retención aguda de orina, que también puede pasar con la próstata agrandada;
- la fiebre alta con escalofríos viene con confusión, respiración acelerada, debilidad repentina, labios azulados o manchas en la piel que no desaparecen al presionarlas: son señales de sepsis.
Al médico ese mismo día si tienes fiebre, escalofríos y dolor al orinar o en el periné, sobre todo después de una biopsia de próstata o de una sonda.
En los próximos días si ves sangre en la orina o en el semen, si orinar duele o cuesta, si el dolor en la pelvis dura semanas o si el chorro se ha debilitado. No tomes antibióticos por tu cuenta: sin cultivo de orina es difícil acertar con el adecuado, y una infección mal tratada puede hacerse crónica.
Preguntas y respuestas
¿Qué es la prostatitis, en palabras sencillas?
Es la inflamación de la próstata o un dolor prolongado en su zona. La prostatitis aguda la causan bacterias, mientras que en la crónica muchas veces no se encuentra ninguna infección: se habla entonces de síndrome de dolor pélvico crónico.
¿Cuáles son los primeros síntomas de la prostatitis?
Dolor o molestias en el periné y en la parte baja del vientre, ganas frecuentes y dolorosas de orinar y dolor al eyacular. En la prostatitis aguda se suman fiebre alta y escalofríos. Un chorro que se debilita poco a poco durante años, sin dolor, hace pensar más bien en la hiperplasia benigna de próstata.
¿La prostatitis se pasa sola?
La prostatitis bacteriana aguda no se pasa sin antibióticos y puede complicarse, así que hay que ir al médico enseguida. La crónica va a rachas, y con el tratamiento adecuado los síntomas suelen aliviarse mucho.
¿La prostatitis se contagia a la pareja?
La prostatitis en sí, no. Pero si la ha causado una infección de transmisión sexual, los dos miembros de la pareja deben hacerse las pruebas y tratarse.
¿La próstata inflamada afecta a la erección?
El dolor, la ansiedad y el mal sueño pueden debilitar la erección y el deseo. Cuando los síntomas de la prostatitis se calman, normalmente eso también mejora. Si el problema sigue, coméntalo con el urólogo.