Dolor de articulaciones: causas y qué hacer
El dolor de rodilla, de cadera o de hombro es uno de los motivos de consulta más frecuentes en el centro de salud. Detrás suele haber sobrecarga, una lesión o artrosis, y con menos frecuencia una inflamación o una infección. Te contamos qué puede doler en cada articulación, qué puedes hacer en casa contra el dolor articular y qué señales no conviene dejar pasar.
Dolor articular: las causas más frecuentes
Una articulación es el punto donde se unen dos huesos. Sus extremos están recubiertos de un cartílago liso y envueltos en una cápsula con líquido sinovial, y los ligamentos, los tendones y los músculos la sujetan y la mueven. Cualquiera de estas partes puede doler, así que «me duele una articulación» todavía no es un diagnóstico.
- Artrosis: la causa más frecuente a partir de los 45–50 años. El cartílago se va desgastando, la articulación duele al cargarla y se nota rígida después del reposo. Afecta sobre todo a las rodillas, las caderas y las manos.
- Sobrecarga y lesiones: esguinces, roturas de menisco, golpes, luxaciones. El dolor aparece después de una caída, de un mal gesto o de un aumento brusco del esfuerzo en el deporte o en el trabajo.
- Inflamación de tendones y bolsas (tendinitis, bursitis): dolor en un punto concreto, con un movimiento determinado, a menudo por la noche.
- Artritis inflamatorias: reumatoide, psoriásica y otras. Hinchazón y rigidez en varias articulaciones a la vez, sobre todo por la mañana.
- Gota: un ataque repentino de dolor intenso con enrojecimiento, casi siempre en el dedo gordo del pie, aunque también puede afectar a la rodilla.
- Infección de la articulación: poco frecuente, pero peligrosa. La articulación está caliente, roja e hinchada, y sube la fiebre.
En la menopausia, la bajada de los estrógenos hace que los dolores articulares sean más frecuentes. Y a cualquier edad, los kilos de más, la vida sedentaria y una musculatura débil cargan más las rodillas y las caderas.
Dolor de cadera: dónde duele y por qué
La cadera une el fémur con la pelvis y soporta el peso de todo el cuerpo. Para saber de dónde viene el dolor, importa mucho dónde lo notas.
| Dónde duele | Causa frecuente | Cómo se reconoce |
|---|---|---|
| Ingle, parte delantera del muslo | Artrosis de cadera (coxartrosis) | Duele al caminar y al levantarse, cuesta ponerse los calcetines y los zapatos, rigidez al despertar |
| Cara externa del muslo | Inflamación de los tendones y de la bolsa del trocánter mayor | Duele tumbarse sobre ese lado y subir escaleras |
| Nalga, con dolor que baja por la pierna | Columna lumbar: irritación de una raíz nerviosa | El dolor llega hasta debajo de la rodilla, a veces con hormigueo o adormecimiento |
| Rodilla, aunque la rodilla está sana | Dolor referido de la cadera | La rodilla está bien en la exploración, pero la cadera tiene el movimiento limitado |
La artrosis de cadera suele avanzar despacio, a lo largo de años: primero la cadera duele después de una caminata larga, luego se queda rígida por la mañana y después de estar sentado, y los movimientos se limitan, sobre todo el giro de la pierna hacia dentro. Se empieza a cojear, y subir al coche o levantarse de una silla baja cuesta cada vez más.
Un caso aparte: una persona mayor se cae y ya no puede apoyar la pierna, o la pierna queda girada hacia fuera de forma poco natural. Puede ser una fractura de cadera: llama al 112 en lugar de probar con una pomada y reposo en casa.
Dolor de rodilla: al caminar, en las escaleras y en reposo
La rodilla trabaja en cada paso, en cada sentadilla y en cada escalón, y es la articulación que duele con más frecuencia.
- Artrosis de rodilla (gonartrosis): dolor sordo al cargarla, rigidez por la mañana de hasta media hora, crujidos y sensación de roce, a veces una ligera hinchazón.
- Rotura de menisco: suele aparecer tras un giro con la rodilla doblada. Duele en un lado, se notan chasquidos y a veces la rodilla se «bloquea» en una posición.
- Lesión de ligamentos: más frecuente en el deporte. Un chasquido en el momento de la lesión, hinchazón rápida y la sensación de que la rodilla «se va».
- Dolor delante, alrededor de la rótula: empeora en las escaleras, en cuclillas y después de pasar mucho rato sentado con las piernas dobladas; es típico de quien corre o ha aumentado de golpe el entrenamiento.
- Quiste de Baker: un bulto detrás de la rodilla y sensación de tirantez al doblarla; suele acompañar a la artrosis o a una lesión de menisco.
Si la rodilla se hincha de repente, se pone roja y caliente sin ningún golpe, puede tratarse de gota o de una infección: ve al médico ese mismo día.
Dolor de hombro: al levantar el brazo y por la noche
El hombro es la articulación más móvil del cuerpo y se sostiene sobre todo gracias a los músculos y los tendones. Por eso el dolor de hombro depende más a menudo de ellos que del cartílago.
- Tendones del manguito de los rotadores: duele al levantar el brazo hacia un lado y hacia arriba, al alcanzar un estante alto y por la noche si duermes sobre el lado dolorido. Es habitual en quien trabaja mucho con los brazos en alto y, sencillamente, con la edad.
- Rotura de un tendón: después de una caída sobre el brazo o de un tirón. Hay debilidad y cuesta levantar el brazo.
- Hombro congelado (capsulitis adhesiva): primero duele y después el hombro va perdiendo movilidad; es más frecuente entre los 40 y los 60 años y en las personas con diabetes.
- Dolor que viene del cuello: se irradia al hombro y al brazo, a veces con hormigueo en los dedos.
Un dolor en el hombro o en el brazo izquierdo junto con opresión en el pecho, falta de aire, sudor frío o náuseas puede ser un infarto. En ese caso no esperes: llama al 112 enseguida.
Dolor de articulaciones: qué hacer en casa
Si el dolor ha aparecido después de un esfuerzo y no hay golpe, fiebre ni una hinchazón importante, puedes empezar con unas medidas sencillas en casa:
- No inmovilices del todo la articulación. Reduce la actividad que provoca el dolor, pero sigue moviéndote: pasar mucho tiempo en la cama debilita los músculos y aumenta la rigidez.
- Después de una lesión reciente o si hay hinchazón, aplica frío: hielo o una bolsa de verduras congeladas envueltos en una toalla, 15–20 minutos varias veces al día.
- Con el dolor crónico y la rigidez de la mañana, a muchas personas les sienta bien el calor: una ducha caliente, una bolsa de agua caliente, productos de efecto calor para la piel.
- Los analgésicos sin receta, también los geles antiinflamatorios, se usan durante poco tiempo y siguiendo el prospecto. Si tienes problemas de estómago, de riñón o de corazón, o tomas otros medicamentos, consulta antes con tu farmacéutico o con tu médico.
- Usa un calzado estable con suela blanda. Un bastón en la mano del lado sano descarga la rodilla o la cadera que duele.
- Duerme sobre el lado sano, con una almohada entre las rodillas o bajo el brazo dolorido.
- Las rodilleras y las ortesis sirven durante el esfuerzo si la articulación es inestable, no para llevarlas todo el día: los músculos tienen que trabajar.
Los productos de efecto calor para las articulaciones están en la categoría «Articulaciones». Por ejemplo, Artodip Gel, un gel para uso externo con alcanfor, extractos de árnica, guindilla, harpagofito (garra del diablo), consuelda y caléndula, y aceites de abeto siberiano, menta piperita, eucalipto, romero y jengibre. Calienta, suaviza y tonifica, y contribuye a la elasticidad de los tejidos. Se aplica 2–3 veces al día sobre la piel limpia y seca, con un masaje suave hasta que se absorba por completo; no se usa en caso de enfermedades de la piel, conviene probarlo antes en una pequeña zona para descartar alergias y debe mantenerse lejos de los ojos y las mucosas. Si prefieres una crema, tienes Fledox, una crema ligera de efecto calor con glucosamina, condroitina, alantoína y extractos vegetales (no apta para niños menores de 3 años, embarazadas ni mujeres en periodo de lactancia).
Para quienes quieren cuidar sus articulaciones cada día, Flexaten es un complemento alimenticio en cápsulas con 400 mg de sulfato de glucosamina, 200 mg de MSM, 50 mg de extracto de cola de caballo y 50 mg de vitamina C por cápsula. La vitamina C contribuye a la formación normal de colágeno para el funcionamiento normal de los huesos y los cartílagos. Los adultos toman 1 cápsula por la mañana y 1 por la noche; no se recomienda durante el embarazo ni la lactancia. Todos ellos complementan los cuidados en casa; si el dolor no se va, la causa la tiene que buscar el médico.
Artrosis: ejercicio y peso, lo más importante
Con la artrosis de rodilla y de cadera, el movimiento no es el enemigo: es la base del tratamiento. Unos músculos fuertes absorben parte de la carga, y el cartílago se nutre del líquido articular precisamente cuando te mueves.
- Ejercicio aeróbico sin impactos: caminar a un ritmo cómodo, nadar, aquagym, bicicleta estática. Empieza con 10–15 minutos y ve aumentando poco a poco.
- Fortalecer los músculos: para la rodilla, la parte delantera del muslo; para la cadera, los glúteos; para el hombro, los músculos de la escápula y del manguito de los rotadores. Ejercicios de fuerza 2–3 veces por semana.
- Movilidad: movimientos suaves en todo su recorrido, sin tirones, sobre todo por la mañana.
- Bajar de peso: incluso unos pocos kilos menos reducen de forma notable la carga sobre las rodillas y las caderas y alivian el dolor.
Una ligera molestia durante el ejercicio es normal si se pasa en un par de horas; si el dolor aumenta mucho o dura hasta el día siguiente, reduce la carga. Lo ideal es que un fisioterapeuta te prepare el programa: tu médico de cabecera puede derivarte a rehabilitación.
Cuándo ir al médico sin esperar
Llama al 112 o ve a urgencias si:
- después de una caída o un golpe el dolor es fuerte, no puedes apoyar la pierna o la articulación está deformada o luxada;
- después de una lesión notas la piel de alrededor de la articulación dormida o con hormigueo, o el brazo o la pierna se ven pálidos o fríos por debajo de la lesión;
- el dolor de hombro o de brazo va acompañado de dolor u opresión en el pecho, falta de aire o sudor frío.
Si la articulación está caliente, roja e hinchada, sobre todo con fiebre, escalofríos y malestar, ve al médico ese mismo día (de noche o en festivo, a urgencias): así se presentan una infección articular y un ataque de gota.
Pide cita con tu médico de cabecera, sin urgencia, si:
- el dolor no mejora tras dos semanas de cuidados en casa o vuelve una y otra vez;
- el dolor no te deja dormir, trabajar o subir escaleras;
- por la mañana las articulaciones siguen rígidas más de 30 minutos o se te hinchan varias a la vez;
- la rodilla se bloquea o falla.
Qué médico trata las articulaciones y qué pruebas se hacen
El primer paso es tu médico de cabecera, en el centro de salud. Te preguntará cómo empezó el dolor, explorará la articulación, comprobará cómo se mueve y, si hace falta, te pedirá pruebas:
- radiografía: muestra la artrosis, las fracturas y el estrechamiento del espacio articular;
- ecografía: líquido en la articulación y estado de los tendones y las bolsas, muy útil en el hombro;
- resonancia magnética: meniscos, ligamentos y cartílago, si se sospecha una lesión;
- análisis de sangre: marcadores de inflamación, ácido úrico si se sospecha gota, pruebas reumatológicas.
Después, según la causa, intervienen el traumatólogo (lesiones, artrosis, valorar una operación), el reumatólogo (artritis, gota), el médico rehabilitador y el fisioterapeuta. En la sanidad pública, para ver al especialista normalmente necesitas que te derive tu médico de cabecera. Lleva apuntado a la consulta cuándo empezó el dolor, qué lo empeora o lo alivia y qué medicamentos tomas.
Preguntas y respuestas
¿Qué médico trata el dolor de articulaciones?
Se empieza por el médico de cabecera: explora la articulación, pide una radiografía o un análisis si hace falta y, según la causa, te deriva al traumatólogo, al reumatólogo o a rehabilitación. Tras una lesión con dolor fuerte, ve directamente a urgencias.
¿Por qué me duele la cadera y el dolor baja por la pierna?
Si duele en la ingle y empeora al caminar, suele ser la propia cadera, por ejemplo por artrosis. Si el dolor sale de la nalga y baja por detrás de la pierna hasta debajo de la rodilla, con hormigueo o adormecimiento, el origen suele estar en la columna lumbar. La exploración del médico ayuda a distinguirlos.
¿Por qué me duele la rodilla al doblarla y al subir escaleras?
Lo más habitual es la sobrecarga del cartílago de detrás de la rótula, la artrosis o una lesión de menisco. Ayudan fortalecer los músculos del muslo y reducir la carga durante un tiempo. Si la rodilla se hincha, chasquea o se bloquea, que te la vea un médico.
Para el dolor articular, ¿mejor frío o calor?
Frío los primeros días después de una lesión y cuando hay hinchazón. Calor para el dolor crónico y la rigidez de la mañana. Sobre una articulación caliente, roja e hinchada no se pone calor: hay que enseñársela al médico.
Me crujen las articulaciones: ¿es peligroso?
Un crujido sin dolor suele ser inofensivo: son burbujas de gas del líquido articular o tendones que se deslizan. Coméntaselo al médico si va acompañado de dolor, hinchazón o falta de movilidad.
¿Puedo hacer deporte si tengo artrosis?
Sí, y casi siempre conviene: caminar, nadar, montar en bicicleta y los ejercicios de fuerza reducen el dolor de la artrosis. Evita los saltos y los giros bruscos sobre la rodilla que duele y aumenta la carga poco a poco.